Descubre el paraíso de descanso de los sultanes nazaríes. El Generalife no es un palacio de poder, sino una villa de recreo diseñada para despertar los sentidos. Aquí, la arquitectura se rinde ante la naturaleza.
El protagonista absoluto es el murmullo del agua, que fluye constante por el famoso Patio de la Acequia, creando un microclima de frescor y paz. Pasea por sus jardines escalonados, entre rosales, cipreses y arrayanes. Sube a la Escalera del Agua y disfruta de las vistas incomparables de la Alhambra y el Albaicín. Un refugio de belleza sublime.


