Cuando el sol se oculta, el Generalife se transforma. La visita nocturna a esta villa de recreo nazarí es una experiencia sensorial única, lejos del calor y el bullicio del día.
Bajo un cielo estrellado, los jardines y patios se iluminan sutilmente, creando un ambiente de misterio y romance. El verdadero protagonista es el sonido: el murmullo constante del agua en la Escalera del Agua y el Patio de la Acequia se intensifica en el silencio de la noche. Es un paseo mágico donde el aroma de los jazmines y el frescor te transportan a la esencia de Al-Ándalus.


