La visita nocturna a los Palacios Nazaríes es una inmersión en el misterio y la magia de Al-Ándalus. Bajo un manto de estrellas, el sonido del agua en los patios cobra protagonismo, guiándote en la penumbra.
Las luces tenues realzan la delicadeza extrema de las yeserías y los mocárabes, creando un juego de sombras que parece dar vida a las paredes. Pasear por el Patio de los Leones o Arrayanes en esta quietud íntima es sentir el pulso de la historia. Una experiencia inolvidable que revela el alma secreta de la fortaleza roja.


